viernes, marzo 25, 2011

You only live twice...

... or so ir seems,
one life for yourself
and one for your dreams.



Me siento como si estuviera parada en la orilla de un precipicio, esperando una buena noticia, una, alguna. Estoy como a la expectativa de algo, quizá de mi propia esperanza. Todo es oscuro y yo, en mis necedades, quiero seguir buscando una luz, algo de dónde agarrarme aunque sea sólo pa' aguantar otro rato. Se me acaban los pretextos y me busco tontamente otros nuevos. Me acuerdo mucho que en la universidad, una amiga al copiar en un examen me dijo: "Cada quien sobrevive en este mundo como puede". Quiero creer que las cosas van a cambiar para bien, que no siempre va a ser así, que todo se acomoda. Ya no sé. Odio despertarme a media madrugada y pensar y pensar, porque todo se ve mucho peor cuando es de noche.

Estúpido insomnio. Me.lleva.la.chingada.

viernes, marzo 18, 2011

Hoy.

Hoy me levanté más temprano que de costumbre. Hoy comí tacos de pollo. Hoy mi primo no me va a acompañar al gimnasio porque se fue a comer con una amiga. Hoy no tengo planes para en la noche. Hoy doñaroña me dejó hablando sola en el mensajero. Hoy ando triste, recordando. Hoy me di cuenta que a pesar de las ausencias, el tiempo se pasa en chinga. Hoy extrañé, sigo extrañando. Hoy no me llegó ningún mail interesante. Hoy me di cuenta de que cada vez que perdemos a alguien, se nos muere algo adentro. Hoy tengo ganas de que me pase algo bueno, de que cambie mi suerte. Hoy me dieron ganas, también, de cortarme más el pelo. Hoy quisiera estar en la playa, que no me doliera el pasado, ser la que era hace un año. Hoy me duele un poquito respirar. Hoy es uno de esos días en los que nada se ve claro.

Hoy no está padre.

Y eso que es viernes.

viernes, marzo 04, 2011

Buzón de quejas.

El miércoles en la noche me puse una de aquellas. Fuimos a la inauguración de una exposición en la Bipolar y yo acabé a la 1:30 de la mañana vomitando la cena junto con el estúpido mezcal traicionero y chillando como Magdalena en el coche de mi mejor amigo. Y yo chillaba y chillaba. Por todo, por nada, porque mi vida apesta. No sé cuánto tiempo nos quedamos ahí, pero sí sé que fue bastante. No suelo malacopear así, lo juro. Me caigo muy mal a veces.

Hoy tuve un día pésimo. Odio discutir con la gente. Mañana me voy a Valle de Bravo a ver a las mariposas monarca. Espero mañana sea mejor que hoy.


Por salud mental, quiero pensar que el karma existe, y que todos algún día vamos a tener lo que nos merecemos.
Pfff.

miércoles, febrero 09, 2011

Indecisa.

Qué mal está eso
de tener que ir por la vida
tomando pastillitas
que se parezcan a la felicidad
o un poquito a la alegría...

Qué feo.
O qué bonito.

Ya ni sé.

miércoles, enero 05, 2011

Queridos Reyes Magos.

Ya les mandé mi cartita en un globo, les anexé también mi corazón liviano (así como en canción de Shakira) amarradito junto con el papel. Ahí de favor si el globo se llegara a atorar en un cable o en un árbol o se le acabara el gas a medio camino ustedes nomás hagan como que no pasó nada y reciban el mensaje de todas maneras.

Les dejo mi zapato junto a mi cama hoy en la noche, aunque como sé que hoy van a andar a las carreras pues no se apuren, ya he esperado bastante y los puedo aguantar otro ratito (nomás no se vayan a manchar, tampoco)... yo sé que lo que quiero está un poco complicado y por eso ya le pedí a San Charbel y a algunos secuaces que les echen la mano, les juro que ahora sí este año me porté bien (esta vez no es choro ni sarcasmo) y pues ya ándenle, no sean gachos que ya me toca ser feliz.

Muchas gracias de antemano y suerte con la chamba de en la noche.
Besos y abrazos.

jueves, diciembre 23, 2010

El recuento de los daños.

Empecé el año con una sonrisa y millones de sueños y expectativas. Y luego mientras iban transcurriendo los meses me las fueron derrumbando una por una. Este año me mudé tres veces de casa (una de ellas fue porque me corrieron de donde estaba), dormí en un motel barato mientras encontraba donde vivir, gente de mi propia familia me dio la espalda, me lastimó y me decepcionó como nunca antes, otros que se decían mis amigos me traicionaron hablando a mis espaldas, me rompieron no sólo el corazón si no también toditita la madre y las pocas esperanzas que me quedaban en el amor, me quedé sin trabajo y sin dinero, lloré más que nunca, empecé a ir al psicólogo que no me sirvió para un carajo, se me quitaron las ganas de levantarme cada día, la persona que más me importaba me abandonó así nomás como si yo fuera algo desechable, bajé seis kilos, tuve que empezar a tomar antidepresivos que me cuestan un ojo de la cara y como si eso no fuera suficiente, la vida me remató escupiéndome en la cara el día que me caí y me quedé tres semanas con un ojo morado.

No digo que este año no haya tenido sus cosas buenas, no, también las hubo. Pero si tuviera que decir algo, lo único que se me ocurre es:

Querido 2010, que bueno que ya te vas a la verga.


Feliz Navidad y un mejor 2011 a todos.

lunes, diciembre 20, 2010

Quiero suponer...

Hace frío y suena el despertador. Son las 6:30 de la mañana y tú andabas desvelada. Te tallas los ojos y refunfuñas. Te sales de la cama, hace un frío de la chingada, no quieres ir a trabajar, odias tu trabajo y tu vida. Maldiciendo, te metes a la regadera. El agua caliente se siente bien, pero no te pone de buenas. A la mitad de tu baño, te das cuenta: Hoy es sábado. Por alguna razón se te cuatrapearon horrible los días y pensaste que hoy era viernes, pero no, es sábado; bendito sábado en el que no tienes nada que hacer. Cierras la llave, te secas y te pones una pijama limpia y calientita. Hay un rayito de sol que pega justo en tu cama y te invita a meterte entre las cobijas de nuevo. Te acurrucas, te tapas, y te acomodas perfectamente. No hay ningún ruido y hueles a jabón. Despacito, el sueño empieza a vencerte otra vez. Te sumerges en la almohada y sonríes porque sabes que será uno de esos sueños profundos y largos y tranquilos y perfectos. Respiras hondo y te dejas ir sin poner ninguna resistencia.
Es el mejor sentimiento del mundo.

Muy aparte de la forma en como suceda, algo así debe de ser nuestro último segundo, algo así debe se debe sentir cuando te mueres de a de veras.

Lo que pase después ya no importa.


Así que cuando me muera, llórenme nomás tantito que seguro yo estaré soñando por ahí cerquita, sin frío y sin lágrimas y sin despertador.