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viernes, mayo 21, 2010

Me dicen La Dramas.

A veces, como hoy, me da por ser dramática. Me da por llorar y me da por acordarme. Me da por contar los pedacitos que me faltan, los que fui dejando en el camino, los que me robaron, los que regalé sin saber. Y me da también por contar ausencias, una por una. La que vive en el patio de mi casa. La que a veces me compone canciones. La que camina conmigo cuando se nubla. La que guardo en mis cajones. Esa de la que no me quiero acordar nunca. La que siento cada vez más cerca. Todas se me juntan en la garganta cuando me da por ser dramática, como hoy. Ustedes perdonarán.

Y otra cosa que me pasa es que me da por extrañarlo a él, sólo a él, con su sonrisa amplia y sus poderes mágicos, y sus sueños y sus teorías y sus ideas amarillas; y esa es la peor ausencia de todas, la de él, la que lleva su nombre; y es la peor porque me acompaña siempre y a todos lados y a todas horas, y me conoce tan bien que sabe que a pesar de todo, no quiero que se vaya.
No quiero que se vaya nunca.


- ¿Misión Imposible II?
- Sí... qué, ¿no te late?
- Sí, pero luego me ataranta tanto balazo y tanta explosión
- Bueno, pues si te aburres o te da sueño, te puedes recargar en mi hombro, y te puedes dormir si quieres...

No me aburrí y no me dio sueño, pero aún así me recargué en su hombro. Pegué mi nariz a su cuello y me dediqué a sentir su sonrisa.

En ese entonces él sonreía por mí.



Diez años. Desde ti, creo que me da por ser dramática más seguido.

viernes, abril 16, 2010

Una piedra en el camino...

Tengo miedo de un día encontrarte a media calle, o en un centro comercial, o en una parada de camión o comiendo en el mismo restaurante. Tengo miedo de encontrarte, punto. Me da pavor. Por que aún con todas estas ganas que tengo de verte acumuladas desde hace diez años, aún cuando cada fibra de mi pequeño cuerpecito vibre nomás de pensarlo; sé con la misma certeza con la que sé que me voy a morir algún día que el día que te encuentre se me van a olvidar todos los años, todas las fechas, todos los nombres y todas las cicatrices. Ese día se me va a ofuscar la poca razón que me queda, se me va a poner la piel chinita, la garganta se me va a hacer nudo, me van a temblar las rodillas y lo más seguro es que pierda la voz. Sé que ese día (así de puritito instinto) me voy a acordar de la medida exacta entre el lunar que tienes abajo de la oreja y tu boca, voy a intuir de nuevo el arco que hacías con la ceja izquierda y voy a dejar que me borres el pasado tan sólo con media sonrisa, así sin oponer la más minima resistencia. Tengo miedo porque sé que ese día me va a dejar de importar todo, por que la vida que viví sin ti (que ha sido toda, por cierto) va a contar como sólo un instante, y que por andar deslumbrada nomás de verte mover las pestañas quizá hasta se me salga una lagrimita medio de nostalgia por todo lo que no fuimos y medio de esperanza de ponerle por fin un final feliz (o un final nomás, ya con eso me conformo) a nuestra historia tan mordisqueada y tan incompleta. Y sobre todo, me muero del miedo porque si un día te encuentro, sé que en el tono justo del verde de tus ojitos me voy a dar cuenta que todo ese tiempo que no anduviste cerca yo viví nomás de la pura inercia con la que me dejaste palpitando el puño de mi corazón.

Y entonces sí, cárgame la chingada porque me declaro incompente en la materia de poder olvidarte por segunda ocasión.

lunes, abril 12, 2010

Completamente random porque estoy aburrida.



Me acuerdo perfectamente cuando en la prepa me pasaba hoooras en el teléfono con mi amigui. No sé de dónde sacábamos tanto tema de conversación, la verdad, si nos veíamos todos los días, tooooda la mañana. Ella fue la primera en enterarse ese 15 de julio de hace diez años de LA noticia. Me acuerdo que le hablé toda emocionada cerca de las 11 de la noche para contarle que el que sería el gran amor de mi vida me acababa de pedir que anduviéramos.

- Güey, yo ya sabía que iban a andar desde el día que se conocieron. No manches, se notaba a leguas.

Ash, si me hubiera dicho eso 22 días antes, me hubiera ahorrado 21 noches de insomnio, 3 días de gastritis y mucha incertidumbre. Aunque ahora que lo pienso, lo más probable es que no le hubiera creído porque así soy yo de pesimista.


Extraño muchas cosas el día de hoy.

miércoles, marzo 24, 2010

Léanse primero las contraindicaciones.

Ando en drogas, y no porque yo quiera sino porque me atacó una gripa de los mil demonios y sólo así puedo como que medio sobrevivir. El caso es que anoche entre el Theraflú y los dos Nyquil's que me tomé, me dio el alucine total y ¡zaz! que se me aparece en sueños aquel que nunca se ha terminado de ir. Situación curiosa porque en mi sueño-alucine él llegaba, me sonreía con sus ojos verdes casi felinos y me decía:

- Ultimamente me he acordado mucho de ti. Mi papá te manda muchos saludos.

Y me abrazaba como sólo él ha sabido abrazarme y se iba, dejándome todavía con el corazón emocionado. Entonces me desperté y se me hizo bien curioso mi sueño sobre todo porque él ya no es mío desde hace diez años, porque estoy casi segura que él no se acuerda de mi desde hace aproximadamente nueve, porque no me abraza desde hace más de cuatro y porque su papá lleva muerto dieciséis.

Pero bueno, cosas que traen los ingredientes activos del descongestionador nasal, supongo.