No sé en qué parte del camino me hicieron tanto daño. No sé bien cuándo fue que me enseñaron a querer con cuidado, a medir cada paso, a pensar cada palabra. No me gusta ésta yo que soy toda remendada, llena de costuras visibles y mal hechas.
Queridos fantasmas personales: déjenme en paz por favor, acaben de largarse todos de una buena vez, llévense sus maletas de recuerdos, sus traumas que me obligaron a cargar durante tanto tiempo, su pinche polvo que me nubla la vista. Llévenselo todo, háganse una venta de garage, tírenlo a la basura, anúncienlo en clasificados, lo que quieran pero saquen todas sus porquerías de aquí, yo ya no quiero nada. Llévense lugares y esquinas y frases trilladas, engaños, mentiras, desilusiones y pretextos. Váyanse, lárguense a la chingada todos. Todos, el primero, el último y los de en medio; déjenme vivir con mi presente, bórrenme la memoria, y les regalo de pilón mi corazón madreado sin gastos de envío.
Váyanse, no quiero verlos. Y cierren la puerta al salir, si me hacen el favor.
Qué pinche difícil es la vida cuando anda en sus días y se empeña en meterte el pie cada paso que das.
Sunday Secrets
Hace 4 años